DIOS HABLA EN EL SILENCIO
Retiros basados en los Ejercicios de San Ignacio de Loyola
Descubre un camino de transformación interior a través de los Ejercicios Espirituales.
Nuestros retiros ofrecen un espacio de reflexión, oración y discernimiento para encontrar paz y propósito en tu vida espiritual.
Estos retiros son una adaptación de fin de semana donde profundizamos en una de las cuatro semanas de los Ejercicios de San Ignacio, con espacios de oración, silencio y acompañamiento espiritual.
Crecimiento Espiritual
Profundiza en tu relación con Dios y descubre un camino de crecimiento personal y espiritual.
Ambiente de Paz
Disfruta de un entorno tranquilo y acogedor, ideal para la reflexión y el encuentro con lo divino.
Guía Espiritual
Acompañamiento personalizado por guías experimentados en los Ejercicios Espirituales de San Ignacio.
Los Ejercicios Espirituales de San Ignacio de Loyola
Los Ejercicios Espirituales son un método de oración, meditación y contemplación desarrollado por San Ignacio de Loyola en el siglo XVI. Están diseñados para ayudar a las personas a discernir la voluntad de Dios en sus vidas y tomar decisiones alineadas con su propósito divino.
A través de un proceso estructurado de cuatro “semanas” o etapas, los ejercicios guían al participante en un viaje interior de autoconocimiento, conversión y transformación espiritual.
Las Cuatro Semanas de los Ejercicios
Primera Semana
Reconocimiento del pecado y la misericordia de Dios. Reflexión sobre nuestra vida y necesidad de conversión.
Segunda Semana
Contemplación de la vida de Cristo y discernimiento sobre cómo seguirlo más fielmente en nuestra propia vida.
Tercera Semana
Meditación sobre la Pasión de Cristo, profundizando en el significado del sufrimiento y el amor redentor.
Cuarta Semana
Contemplación de la Resurrección y el gozo de la vida nueva en Cristo, culminando en la “Contemplación para alcanzar amor”.
¿Qué opinan algunos asistentes sobre los retiros?
"Asistir al retiro de silencio fue una de las experiencias más transformadoras de mi vida. Llegué con dudas y me fui con paz, claridad y una profunda renovación interior.El silencio se convirtió en un espacio sagrado para reconectar conmigo misma y encontrar respuestas que buscaba hace tiempo. Los expositores fueron sabios, cercanos y profundamente humanos; me sentí acompañada en todo momento.El lugar era armonioso y cuidado en cada detalle, ideal para el descanso y la introspección. La atención fue cálida y profesional.Recomiendo este retiro con todo mi corazón. Es una experiencia que ordena, llena y transforma."
"Participe en el retiro del silencio Primera semana. Lo que sentí en el retiro renovó mi compromiso en la relación intima que tengo con Dios, hoy se que estoy y voy a donde Dios quiere llevarme, que su amor es el testimonio que doy a otros incluso a los que no creen, no tengo una vida perfecta, pero sí una vida guiada y orientada por Dios a cada momento. Tengo un norte que apunta a la misericordia del Dios vivo que reconozco."
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"Asistí a mi primer retiro espiritual por curiosidad. No sentía ningún llamado especial, solo me preguntaba por qué había que pagar para hablar con Dios. Fui sin expectativas.Recuerdo claramente una noche del retiro: nos vendaron los ojos y caminamos un tramo en silencio. Al detenernos, comenzó a sonar una música hermosa que hizo latir mi corazón con fuerza. Cuando me destaparon los ojos, vi algo que marcó mi vida para siempre: el Santísimo expuesto.Sentí como si el Espíritu Santo me tocara. Ver el Santísimo frente a mí fue como ver al Señor esperándome con los brazos abiertos, sin juzgarme, dándome la bienvenida a casa con el amor perfecto que solo un Padre puede dar."