Alzad la mirada: una oración para volver a Jesús

Las preocupaciones pueden ocupar tanto espacio que dejamos de advertir lo que ocurre a nuestro alrededor. Esta oración invita a levantar la mirada hacia Jesús: presentarle lo que pesa y pedir ayuda para reconocer su cercanía en la vida cotidiana.

El video Alzad la mirada, de Dios habla en el silencio, ofrece una meditación breve. Puede escucharlo despacio y permanecer en la petición que más necesite hoy, sin intentar resolver todas sus inquietudes en este momento.

Origen de esta enseñanza: video publicado en YouTube el 4 de junio de 2026. Adaptación para el sitio web: 3 de noviembre de 2026.

Presentar al Señor lo que nos preocupa

La oración comienza ante las heridas, los miedos y los planes que no se han cumplido. Podemos nombrarlos con sencillez. Levantar la mirada no exige negar la dificultad; permite llevarla a la relación con Cristo y pedir su ayuda.

El video recuerda a Pedro sobre las aguas. En Mateo 14,22-33, Pedro siente miedo ante la fuerza del viento, empieza a hundirse y pide ser salvado. Jesús extiende la mano y lo sostiene. La meditación toma esa escena como imagen de la confianza que podemos pedir en medio de nuestras propias tormentas.

Reconocer lo que habíamos dejado de mirar

El texto nos invita a considerar un bien cotidiano por el que agradecer, una persona que necesita ser escuchada y la presencia de Cristo en la Eucaristía. Podemos detenernos en uno de esos puntos y preguntarnos cómo responder con más atención.

También podemos revisar el lugar que ocupan el dinero, la comodidad o la opinión ajena en nuestras decisiones. La oración busca que el amor a Dios nos ayude a dar a cada cosa su lugar y a cuidar las relaciones que tenemos delante.

Una petición para continuar la oración

Como propuesta inspirada en la meditación, podemos decir: Señor Jesús, te presento lo que hoy me preocupa. Ayúdame a agradecer el bien recibido, a escuchar a mis hermanos y a confiar en ti cuando me cueste comprender. Que mis decisiones expresen el amor que deseo vivir contigo.

Ideas clave de esta enseñanza

  • Podemos llevar nuestras preocupaciones a la oración sin ocultarlas.
  • La gratitud ayuda a advertir bienes que dábamos por sentados.
  • Volver la mirada a Cristo nos invita también a atender al prójimo.

Preguntas para la reflexión personal

  • ¿Qué preocupación necesito presentar hoy al Señor?
  • ¿Qué persona o bien cotidiano había dejado de mirar con atención?
  • ¿Qué gesto de escucha puedo ofrecer al terminar esta oración?

Conclusión

Permanezca un momento en silencio y recoja la petición que desee llevar al resto del día. Si quiere preparar un tiempo más amplio de oración, puede continuar con la guía Cómo orar según san Ignacio de Loyola.

Fuentes y origen del artículo

Adaptación editorial del video Alzad la mirada | Dios nunca deja de mirarte, basada en su transcripción completa. La referencia a Pedro se contrasta con Mateo 14,22-33. La petición propuesta organiza el contenido para la oración personal; no es una cita literal del video.

Más lecturas de esta sección · Volver a Formación y vida espiritual.

WhatsApp
Scroll to Top